La historia del jarabe tapatío: orgullo regional de México

La historia del jarabe tapatío: orgullo regional de Mexico

La historia del jarabe tapatío está entretejida con la historia de México y es testimonio de aquellos tiempos en los que la identidad nacional se encontraba en plena etapa de formación.

Aunque hay diferentes versiones del origen del jarabe tapatío, el antecedente más antiguo que se tiene de este baile tradicional es el jarabe gitano, que surgió en España durante el siglo XV. Los primeros españoles que llegaron a México lo bailaban ante el asombro y extrañeza de los indígenas.

Durante la Colonia, diversas compañías de danza y teatro como los famosos Sonecillos de mi Tierra llevaron el jarabe gitano a distintos rincones de la Nueva España. Sones como “Pan de manteca”, “Pan de jarabe” y “Jarabe gatuno” tuvieron mucho éxito entre los indígenas y mestizos.

Historia del Jarabe Tapatío

No se hicieron esperar las reinterpretaciones que la gente hacía de estos bailes, mezclándolos con danzas indígenas y añadiendo elementos de la picardía mexicana, que ya por entonces causaba dolores de cabeza a las autoridades virreinales. Mientras las clases altas bailaban las danzas europeas como el bolero y el fandango, el pueblo se divertía con su propia versión de los “zapateados españoles”.

La danza, que desde siempre representa el cortejo de un hombre a una mujer, solía ser más provocadora y su auge no cayó nada bien en las altas cúpulas de la Iglesia y el gobierno, por lo que incluso llegaron a prohibirla. En palabras del virrey Félix Berenguer de Marquina, “sus deshonestos movimientos, acciones y canto causan rubor aún a las personas de menos delicada conciencia”.

La prohibición fue un momento clave en la historia del jarabe tapatío, ya que tuvo efectos exactamente contrarios a los que las autoridades deseaban: logró convertirlo en un símbolo de la identidad mexicana, un acto de rebeldía y un desafío ante las autoridades coloniales. En corto, se convirtió en un elemento de unidad nacional.

Historia del Jarabe Tapatío

Foto: Shutterstock

El jarabe tapatío seguiría evolucionando

Fue en la región de Jalisco en donde más se perfeccionó hasta alcanzar la forma en la cual lo conocemos hasta nuestros días.

 

Los suntuosos y coloridos trajes que visten los bailarines, el romanticismo expresado en la coreografía y la mezcla de influencias hacen de este baile un verdadero orgullo regional de México. Encima, la fascinante historia del jarabe tapatío es un recordatorio de la capacidad de los mexicanos para transformar en alegría cualquier cosa.

La historia del jarabe tapatío: orgullo regional de México